miércoles, 5 de octubre de 2011

Predicción (sombría) del futuro político electoral de España a corto plazo (4 años)

Me atrevería a hacer una predicción: dado que la gente, en su gran mayoría, vota de manera visceral y no racional, en estas próximas elecciones, como todos esperamos (que no todos deseamos), ganará el PP. No, esa no es mi predicción, es la de casi todos. Esa es mi premisa.

La predicción es esta: esa victoria electoral en puertas le va a costar al PP perder las siguientes elecciones y seguramente varias más, si no hasta un consiguiente descalabro peor que el que está sufriendo ahora el PSOE. ¿Por qué? Porque no van a solucionar la crisis, como se han empeñado en hacer creer a un electorado decepcionado, crédulo y ansioso de una rápida solución a sus urgentes problemas económicos, porque no hay varita mágica y porque las medidas que más han perjudicado a todos se han tomado en su mayor parte con la anuencia y el apoyo del PP (aunque ahora, por aquello del voto visceral, se culpe de todo a Zapatero, que bien tiene su parte de responsabilidad). Y, por  tanto, la gente reaccionará arrepentida retirándoles el voto con la misma visceralidad con que ahora van a dárselo... seguramente aumentada, en ese entonces, por el resentimiento y la frustración de haber sido engañados.

Los políticos en su mayoría (en particular los del PP) no se dan cuenta de esto, porque ya conocemos su escasez de miras. A cuenta de alcanzar el poder y sus beneficios a toda costa, se están labrando ellos mismos su propio y merecido descalabro futuro. A costa, por desgracia, de una población crédula, víctima en su mayor parte del voto visceral de la mayoría de votantes, que es la que a fin de cuentas sufre las consecuencias de la megalomanía de los políticos, la descarada ambición de los banqueros y grupos financieros, y su propia falta de racionalidad a la hora de escoger y dar el voto.

4 comentarios:

  1. No comparto la predicción que haces. Son muchos los recursos mediáticos y propagandísticos con los que cuenta y contará el PP (a los actuales, habría que añadir RTVE que para entonces nos recordarñá a la de U.R.D.A.C.I.). Pero además habrá que contar con la desolación de muchos socialistas, con el hartazgo o la apatía por una clase política que defrauda un día sí y otro también. Cuando la gestión del PP no consiga los frutos pregonados, todo el coro mediático, que es muy mayoritario, lo justificará en virtud de la herencia recibida y entonces sí, de factores exógenos.

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  2. Si ganan lo peperacos, aquellos que les voten tendrán lo que merecen, recortes en la sanidad, en la educación,en el tema del desempleo, en los servicios sociales... y los demás tendremos que saber esperar cuatro años hasta que salgan por la puerta chica estos imprensentanbles, no nos queda otra viendo el panorama.

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  3. Juan: Los factores que mencionas se dan también (con sus obvias diferencias) en los actuales momentos, y ello no ha impedido la decepción de los votantes hacia el actual gobierno.

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    1. ... Pero los hechos posteriores han demostrado que tenías razón, Juan. Reconozco que atribuí un cierto criterio políticosocial al votante de derecha. Craso error. Dado que la derecha es siempre la menos perjudicada por el gobierno derechista (no podría ser de otro modo), le seguirá votando haga lo que haga. Con criterio político, claro, que no políticosocial. Es decir, político orientado a sus propios intereses. En cambio, el votante de izquierda, más autocrítico, reacciona de otro modo. Y, además, por su misma actitud autocrítica, la izquierda es menos disciplinada y hasta se divide más. Así, aunque las izquierdas tomadas en conjunto sean mayoría, "el partido más votado" seguirá siendo el PP, como no se cansan de cacarear. Aunque "más votado" significa en este momento algo más del 25%. Para algunos mucho, sí, pero significa que más del 70% de la población no los votó. En el momento en que escribo, han perdido su antigua mayoría absoluta (que es quizás lo más a que se podía aspirar y que no supe ver antes). Así que ahora les toca negociar, lo que supone un freno a sus políticas antisociales (diría incluso que antihumanitarias). Quizás, considerando todos los factores, no me haya equivocado demasiado después de todo.

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